13/04/2020
Como buen piloto de tormentas, nuestro presidente Alberto Fernández, ha sabido manejar con suma pericia este monstruo que nos ha invadido cuando menos lo esperábamos. Quizás sea duro para todos los que debemos en alguna forma soportarlo, pero sin esfuerzo no hay nada.
Estamos seguros que después de este período, si no conseguimos dominarlo totalmente, gran parte de la economía estará en marcha.
El compañero Luis Barrionuevo reclama y estoy plenamente de acuerdo, que el esfuerzo mayor hasta ahora, ha sido aportado por los que menos tienen.
Muchos años me dediqué a la gastronomía, y estoy seguro que con voluntad de los dueños de los hoteles y restaurantes, aunque sea permitiendo que solo entre un 50% se podrá llegar a buen puerto.
No solamente conozco en cuanto a gastronomía, si no a muchos negocios menores que su economia no aguantaría.
Y para dar algunos ejemplos, diría que los hoteles, anulando parte de los restaurantes, o eliminándolos, podríamos dar un principio de solución al tema. Lo mismo podríamos hablar de los restaurantes que con solo retirar el 50% de las mesas y las sillas, conseguiríamos un efecto similar. Lo mismo sucede con los hoteles transitorios, que no hay contacto, ni con el personal y solo ingresan dos clientes por habitación.
Agudizando nuestro ingenio, encontraríamos aunque sea hoy un principio de solución, para un sector importante de la economía Argentina.
Teniendo en cuenta el conocimiento que pueden aportar, personas como Luis Barrionuevo y la sensibilidad de nuestro presidente, empezáriamos a sumar aportes para darles solución a este grave problema.