Desde el diccionario: arte de evocar y sugerir sensaciones, emociones e ideas por medio de la palabra, sujeta a ritmo, medida y cadencia, en especial cuando estos toman la forma regular del verso. Desde wikipedia.org: género literario considerado como una manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa. Desde el colegio: eso con las métricas y lo
s versos, algo con las sílabas, ni idea. Un conejito que esta ahí guardado,
nadando en tu estómago,
moviéndose fuerte contra los costados,
tratando de que te des cuenta de que quiere salir. Un conejito que se mueve más rápido y más fuerte cuando siente que hay otros afuera. Otros conejitos mezclados entre morrones furiosamente rojos
que vende un señor en Juncal y Laprida,
metidos entre las macetas de dos pesos con flores
creciendo instintivamente siempre un poco más arriba. Conejitos que te hacen viajar en el tiempo y pasar de tu cuarto a un Febrero hace diez años, segundos antes de que tu tía se caiga al agua,
conejitos que te ayudan a entender que el asiento de la cabecera le queda muy grande a cualquiera desde que tu abuelo no está. Conejitos vomitados, que salieron desesperados a encontrarse con esos de afuera. Y que ahora desde afuera le están gritando al tuyo que salga,
que suba por la garganta y salga,
que se anime,
que sea vomitado. Aunque duela, aunque de asco,
aunque parezca que no va a poder salir, o crea que no le conviene
porque a Cortázar le destruyeron un departamento y el no tiene ganas de hacer eso. Pero vos avisale a tu conejito que viene para otra cosa. Viene a arreglar ese departamento,
a arreglar un poco todo,
a dejarlo más lindo,
a revocar, pintar y limpiar. Porque la poesía hace eso:
revoca, pinta y limpia.