27/05/2026
El bienestar también se teje en los pequeños detalles.
En el sector geriátrico, elementos tan cotidianos como sábanas, toallas o protectores de colchón juegan un papel clave en la calidad de vida de las personas mayores. Tal como explica Ramón García, hoy el textil ha dejado de ser un simple complemento para convertirse en una auténtica herramienta de cuidado.
La piel de las personas mayores es más sensible, frágil y vulnerable al roce o la presión constante. Por eso, elegir textiles adecuados no solo mejora el descanso, sino que también ayuda a prevenir lesiones, aportar confort y preservar la dignidad de cada residente.
Porque cuidar también significa crear entornos más humanos, seguros y confortables