22/05/2026
Mientras miles de comerciantes luchan todos los días por llevar sustento a sus hogares, la Dirección de Mercados de Aguascalientes continúa acumulando quejas, conflictos y señalamientos por la falta de orden y soluciones reales para los tianguis del municipio.
Bajo la gestión de Israel Díaz García, comerciantes de distintos puntos de la ciudad han denunciado abandono de los mercados tradicionales, falta de diálogo y un ambiente constante de presión hacia quienes trabajan en el comercio informal para sacar adelante a sus familias.
Hoy los tianguis enfrentan inseguridad, caída en ventas, espacios insuficientes y conflictos constantes entre comerciantes. A esto se suman denuncias de comerciantes informales que aseguran ser víctimas de intimidación y malos tratos por parte de personal prepotente que presume actuar “a nombre de Israel”, utilizando el cargo y la autoridad municipal como herramienta de presión.
Resulta preocupante que, mientras los comerciantes esperan soluciones y atención real, el director de Mercados dedique gran parte de su tiempo a recorrer el Distrito 10 promocionando becas municipales, una tarea que claramente no representa la principal función de su cargo. Su responsabilidad debería estar enfocada en atender las problemáticas de los mercados, tianguis, estacionamientos y áreas comerciales del municipio, no en realizar promoción política disfrazada de gestión social.
Pero el problema ya no puede atribuirse solamente a un funcionario. También existe responsabilidad política de quienes han sido sus superiores y han permitido, durante años, que las quejas de comerciantes queden archivadas en el escritorio del olvido burocrático. El silencio y la omisión del PAN en el municipio de Aguascalientes comienzan a parecer complicidad.
Tanto Leonardo Montañez, como Quike GaLo, así como los ex secretarios del Ayuntamiento Javier Soto Reyes y Jaime Gerardo Beltrán Martínez, han recibido durante años cientos de señalamientos por parte de comerciantes afectados, sin que hasta el momento exista una solución de fondo o una investigación seria sobre las múltiples denuncias que rodean a la Dirección de Mercados.
La percepción entre comerciantes es cada vez más clara: existe una estructura de protección política que permite que ciertos funcionarios permanezcan intocables, sin importar las denuncias, abusos o irregularidades señaladas constantemente por la ciudadanía. Pareciera que el cumplimiento de las leyes y del propio Código Municipal queda en segundo plano cuando se trata de proteger intereses políticos y acuerdos internos.
Porque mientras los comerciantes sobreviven trabajando desde madrugada, algunos funcionarios parecen dedicados únicamente a cuidar candidaturas, cuotas de poder y relaciones políticas. Y mientras eso ocurre, el gobierno municipal continúa actuando más como una oficina de control político que como una autoridad que debería servir y defender a la ciudadanía.
Los comerciantes no necesitan funcionarios en campaña permanente ni autoridades que administren el silencio. Necesitan servidores públicos que hagan su trabajo, respeten la ley y entiendan que el poder público no debe utilizarse para intimidar, proteger intereses personales o construir proyectos políticos a costa de quienes todos los días sostienen la economía popular de Aguascalientes.