21/07/2026
TOUR COMUNITARIO | 18 de julio de 2026
Una experiencia para desconectarse del mundo y reconectar con la naturaleza, la historia y las personas.
El pasado 18 de julio de 2026 tuvimos el enorme placer de recibir a un grupo de visitantes provenientes de Yucatán y de la Ciudad de México, quienes llegaron con un objetivo muy especial: alejarse por unos días del ritmo acelerado de la vida cotidiana y descubrir la tranquilidad que solo una comunidad puede ofrecer.
En Tankuche Ex-Hacienda creemos que el turismo comunitario no consiste únicamente en visitar un lugar, sino en vivirlo, sentirlo y comprenderlo. Aquí cada sendero, cada persona y cada historia forman parte de una experiencia auténtica.
Tankuche es una comunidad con una personalidad muy especial. Su clima cambiante, sus paisajes y su riqueza cultural hacen que cada visita sea diferente. Esa es precisamente su magia: permitir que la naturaleza marque el ritmo de cada recorrido y convertir cada experiencia en un recuerdo irrepetible.
A continuación, les compartimos un poco de lo que vivimos durante esta maravillosa aventura.
Bienvenida y recepción
Desde el primer momento, nuestros visitantes fueron recibidos por nuestro guía comunitario, quien les dio la bienvenida y les explicó cada una de las actividades que formarían parte del recorrido.
Más que un guía, fue un compañero de viaje que los acompañó durante toda la experiencia, resolviendo dudas y compartiendo el valor histórico, cultural y natural de nuestra comunidad.
Camping: una noche bajo las estrellas
Después de la recepción, nuestros visitantes prepararon su espacio de camping, disfrutando de un ambiente tranquilo rodeado por la naturaleza.
El sonido del viento, la calma de la comunidad y el cielo abierto crearon el escenario perfecto para comenzar una experiencia diferente, lejos del ruido de la ciudad.
Recorrido comunitario
Aprovechando la luz de la tarde iniciamos nuestro recorrido por la comunidad.
Durante la caminata conocimos la historia de Tankuche, sus leyendas, los personajes que han marcado su desarrollo y los sitios más emblemáticos que aún conservan la memoria de generaciones enteras.
Uno de los momentos más significativos fue la visita al antiguo cementerio, un espacio que nos permitió reflexionar sobre la identidad y las raíces de nuestra comunidad.
Al finalizar el recorrido compartimos una agradable charla nocturna bajo un cielo completamente estrellado, donde las historias y anécdotas hicieron de la noche un momento inolvidable.
El lado histórico de la Ex-Hacienda
Al día siguiente continuamos la segunda parte de la experiencia visitando la zona más profunda de la antigua Ex-Hacienda.
Nuestros visitantes descubrieron cómo este lugar llegó a convertirse en un importante centro productivo gracias a un sistema cuidadosamente organizado. Sin embargo, también conocieron la otra cara de la historia: las difíciles condiciones sociales que existieron durante aquella época.
Comprender ambos lados de la historia permitió valorar aún más la transformación que hoy vive Tankuche como una comunidad que apuesta por el turismo responsable y el bienestar de sus habitantes.
Visita a HI'IT PO'OK
Nuestra siguiente parada fue HI'IT PO'OK, donde fuimos recibidos con la calidez que caracteriza a nuestra gente.
Como muestra de hospitalidad, nuestros anfitriones ofrecieron una refrescante limonada de cortesía antes de comenzar la experiencia.
Don Adolfo compartió con nuestros visitantes el conocimiento que ha heredado de generación en generación sobre el aprovechamiento responsable de las fibras naturales.
Dentro de su taller mostró cada etapa del proceso artesanal, explicó las técnicas ancestrales de tejido y relató historias de su infancia que conectan profundamente con la historia de Tankuche.
Como parte de esta experiencia también degustamos un tradicional dulce de nance con siricote, un sabor que conserva la esencia de nuestra gastronomía local.
Fue un encuentro lleno de aprendizaje, tradición y orgullo comunitario.
Meliponario MAK-JOBON
Nuestra siguiente experiencia nos llevó al Meliponario MAK-JOBON, donde fuimos recibidos por Eddy y Noemí, guardianas de la abeja melipona.
Con gran pasión compartieron la importancia que tiene esta especie para la biodiversidad y para la cultura maya.
Nuestros visitantes aprendieron sobre el ciclo de vida de la abeja sin aguijón, la organización de sus colonias, su papel dentro del ecosistema y la necesidad de conservar los espacios naturales para garantizar su supervivencia.
Además, conocieron los productos elaborados artesanalmente con miel de melipona, resultado del trabajo y dedicación de esta cooperativa comunitaria.
Fue una experiencia que permitió comprender que conservar la naturaleza también significa proteger nuestras tradiciones.
Rancho KOXOL
El recorrido continuó en Rancho KOXOL, un espacio donde la naturaleza habla por sí sola.
Nuestro guía de naturaleza, Salo, acompañó al grupo por senderos rodeados de flora y fauna, compartiendo información sobre las especies que habitan la región y la importancia de conservar el equilibrio ecológico.
Durante el recorrido descubrimos vestigios arqueológicos y zonas donde aún permanecen estructuras mayas cubiertas por la vegetación.
Este hallazgo permitió comprender cómo muchas piedras provenientes de antiguas construcciones fueron utilizadas siglos después para edificar parte de la Ex-Hacienda, un detalle histórico que sorprendió profundamente a nuestros visitantes.
Cada paso fue una oportunidad para conectar con la naturaleza y comprender que el pasado continúa presente en cada rincón de Tankuche.
Un cierre lleno de amistad
Al finalizar nuestras actividades regresamos a la comunidad para compartir una tarde agradable entre visitantes, guías y anfitriones.
Entre conversaciones, risas y momentos de convivencia disfrutamos juntos del partido entre Argentina y España, cerrando el recorrido como inicia toda experiencia de turismo comunitario: compartiendo como una gran familia.
Nos despedimos con la satisfacción de haber creado nuevas amistades y con la certeza de que cada visitante se llevó mucho más que fotografías; se llevó historias, aprendizajes y el cariño de una comunidad que abre sus puertas con el corazón.
Gracias por formar parte de esta experiencia
En ECO-TANKUCHE creemos que el verdadero turismo nace del encuentro entre personas.
Cada recorrido fortalece nuestra identidad, impulsa la economía local, preserva nuestros saberes ancestrales y demuestra que es posible viajar de manera responsable, apoyando directamente a las familias que hacen posible cada experiencia.
Si buscas un lugar donde la naturaleza, la cultura, la historia y la calidez humana se unan en un solo recorrido, Tankuche Ex-Hacienda te espera con los brazos abiertos.
Aquí no solo visitas una comunidad… formas parte de ella.