Cuatro cabinas de cedro amargo y pochote construidas para la temporada entre 1954 y 1955 en la finca “Hacienda San Isidro” propiedad del padre del Dr. Claudio Guevara Barahona, situada en Playa San Isidro de Puntarenas, fueron el pilar de lo que 60 años más tarde es hoy día el HOTEL & CABINAS SAN ISIDRO, conocido más por su nombre original: LAS CABINAS SAN ISIDRO. Observando la afluencia de amigo
s y visitantes a la hacienda familiar en el Puerto del Pacífico, ubicada 8 kilómetros antes de llegar al centro de Puntarenas la cual es la playa más cercana de San José, creyó en el éxito de desarrollar un proyecto turístico en la zona que marcara el inicio del turismo nacional en el país. Don Claudio le apostó a su visión y creyó en su capacidad de trabajo, en sus deseos de triunfar. Se casa en el año 1959 y es así como con el apoyo incondicional de su esposa Mariechen Guth Castro dio los primeros pasos fundando “Cabinas San Isidro”. Ya con las cuatro primeras cabinas, instaladas frente al mar y muy bien equipadas, con un ranchito de palma como terraza y con camarotes y “tijeretas” (nombre de las antiguas camas plegables), empiezan a cristalizar sus sueños, a concretar los cimientos de uno de los negocios turísticos de mayor tradición familiar en Costa Rica. Y es que las Cabinas San Isidro se convirtieron en las primeras cabinas frente al mar en todo Costa Rica… A partir de ahí se empezó a hacer historia en lo que es turismo familiar de playa en Puntarenas. Años más tarde surgieron otros establecimientos en la zona, como lo fueron las Cabinas Orlando, los Chalets, el Hotel Marbella. También estaban los hoteles Arenas y Chanita, pero no funcionaban como cabinas. Y es así como con tarifas de ¢25.00 (veinticinco colones) por día por cabina se fue haciendo una realidad este proyecto. Un total de 14 cabinas más se construyeron en madera a las orillas del Océano Pacífico hasta que el capital fue suficiente para transformarlas en cabinas de concreto y las viejas neveras de hielo fueron sustituidas por refrigeradoras eléctricas, acompañadas por ventiladores y cocinas de gas y además de un buen salón-restaurante amenizado con música de “rock-ola” la cual funcionaba con monedas de 25 centavos (“pesetas”) con derecho a marcar dos piezas. Este salón pronto se convertiría en un famoso salón de baile, donde artistas como Rafa Pérez amenizaban las noches de verano. En tiempos en que en Puntarenas no había teléfono y el ferrocarril era el principal medio de transporte, las reservaciones se mandaban cada viernes por tren desde la casa del Dr. Guevara, donde eran recibidas por su tío en la parada #57 del Ferrocarril Eléctrico al Pacífico. “Cabinas San Isidro” ya empezaba a ser un asunto de toda la familia y a darse a conocer en todo el país. Conforme los cuatro hijos de la pareja crecieron (Otto, Mariechen, Peter y Annemarie) se involucraron cada vez más en la empresa dando cada quien su mejor aporte e inyectando una visión empresarial moderna y transformando las cabinas en un complejo turístico con todas las comodidades para satisfacer al turista nacional y extranjero. El incremento de visitantes y socios, éstos últimos por medio de un programa de tiempo compartido, hizo que el hotel requiriera del apoyo de más personal puntarenense, plenamente identificado con la familia Guevara Guth. Y es que se trata de un negocio totalmente familiar, con capital costarricense y ese calor a lo tico que tanto gusta al turista impregnado en el servicio y la atención eficiente, por y para la recreación de la familia, como siempre lo ha querido su fundador y la señora Guth Castro. El HOTEL & CABINAS SAN ISIDRO amplió en la última década sus zonas verdes, construyó una nueva entrada y caseta de seguridad, una moderna recepción, restaurante y minisuper, además de un área de parqueo con amplia seguridad. Además de sus 44 cabinas y 7 habitaciones, cuenta con cinco piscinas, restaurante, salón de reuniones, cancha de volibol, fútbol y básquetbol, facilidades para la práctica del deporte, actividades especiales durante todo el año, así como eventos especiales; todas estas actividades organizadas por un equipo de expertos en entretenimiento. Hoy y siempre HOTEL & CABINAS SAN ISIDRO ha sido uno de los más prestigiosos complejos dentro del turismo nacional. Su éxito ha sido la suma de elementos como el trabajo, la superación, la honestidad, la tradición y el deseo de hacer cada día lo mejor, valores que el doctor Guevara y su familia siempre han llevado consigo. A través del tiempo y así en familia, es como han nacido y crecido varias generaciones en el HOTEL & CABINAS SAN ISIDRO. Luego de 55 años de servicio, el ideal del doctor Guevara y su esposa Mariechen, de fomentar la recreación familiar es hoy una realidad…
“Yo quería ofrecerle a las familias costarricenses una alternativa en la playa, accesible a sus presupuestos, que les permitiera invertir tiempo en compartir momentos inolvidables en familia que sólo en las vacaciones se viven” manifiesta el Dr. Guevara.