07/08/2026
Cada mes de agosto, los juguetes, las risas infantiles acaparan la atención por el Día del Niño. Sin embargo, la infancia no es una etapa que se destruye con el paso del tiempo; es un estrato de nuestra identidad que se conserva intacto. En la adultez mayor, ese "niño interior" no solo sigue vivo, sino que se convierte en un motor indispensable para el envejecimiento activo y saludable.
Mantener activa la capacidad de asombro, el deseo de jugar, la curiosidad por aprender algo nuevo y la risa espontánea son herramientas terapéuticas poderosas. Cuando un adulto mayor se permite pintar sin miedo a equivocarse, disfruta de una tarde de juegos de mesa, o comparte una anécdota divertida de su propia niñez, está activando neuroconectores asociados al placer y reduciendo drásticamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
En Cohabitam Hotel Asistido, celebramos este día recordando que las canas y la sabiduría no están peleadas con la diversión. Nuestros talleres, actividades recreativas y espacios de convivencia están pensados para que nuestros residentes sigan explorando el mundo con los ojos curiosos de la infancia. Porque cumplir años es inevitable, pero dejar de jugar es una elección.