15/06/2026
El Pozo de las Ánimas es uno de los paisajes naturales más sorprendentes de Argentina. Se encuentra en el valle de Los Molles, en el departamento de Malargüe, al sur de la provincia de Mendoza, junto a la Ruta Provincial 222, camino hacia Las Leñas.
Lo que se observa son dos enormes dolinas (depresiones del terreno) parcialmente llenas de agua. Estas se formaron cuando el agua subterránea disolvió lentamente capas de yeso y otros materiales blandos, provocando el colapso del suelo. Con el paso del tiempo, la erosión fue ampliando las cavidades hasta crear los gigantescos pozos que existen hoy.
Algunas mediciones indican que las depresiones alcanzan aproximadamente 200 a 300 metros de diámetro y cerca de 80 a 90 metros de profundidad hasta la superficie del agua. Una estrecha franja de tierra separa ambos pozos, y muchos especialistas consideran que, a muy largo plazo, podrían terminar uniéndose en una sola cavidad.
Su nombre proviene de una famosa leyenda local. Cuando el viento atraviesa las cavidades produce un sonido semejante a un lamento o silbido. Los habitantes de la zona asociaron esos sonidos con las almas de los mu***os que vagaban por las montañas, dando origen al nombre "Pozo de las Ánimas". Existen varias versiones de la leyenda, algunas relacionadas con antiguos pueblos pehuenches y otras con enfrentamientos ocurridos en la región.
Para los fotógrafos y amantes de la naturaleza es un sitio espectacular, ya que combina los pozos de agua turquesa con el paisaje de la Cordillera de los Andes. En verano predominan los tonos dorados de la estepa, mientras que en invierno la nieve transforma completamente el entorno.
Un dato curioso es que muchos visitantes creen que se trata de cráteres de meteorito o de origen volcánico, pero en realidad son formaciones kársticas creadas por la acción del agua subterránea.
📸 Carmen Plazas