A menudo Facebook me insta a que escriba algo en al página, yo creo que hay que decir poco y suficiente.
Yo me considero un poeta callado. Quien puede negar la armonía del silencio?
El DomusDei sigue siendo un sueño que se realiza día a día.
No es un lugar para cualquiera, creo que es para gente inteligente, observadora y curiosa.
Hay quienes vienen buscando algún lujo que puede reflejar el destello de una foto acertada.
Gracias a Dios no es eso, el lujo no es nuestro estilo sino, por el contrario, la sencillez de la belleza, de las flores y del espíritu.
Hay quienes atraídos por los precios prudentes nos suponen algo así como un hostel, pero, tampoco somos eso, respetamos la privacidad, el recato y la intimidad de nuestros huéspedes.
El Domus es un lugar para aquellos que sepan apreciar lo sencillo y maravilloso de la vida.
Sencillo porque porque Dios lo da simplemente a quienes sepan verlo y maravilloso porque nada ni nadie puede hacerlo mejor que El.
Es la casa del viajero, del angustiado por un familiar enfermo, del que busca un momento de paz.
Quienes pagan su alojamiento simplemente cumplen con su parte del contrato y quienes agradecen la atención y el lugar nos entregan mucho más porque nos dan la satisfacción espiritual que necesitamos para seguir adelante.
Gracias a nuestros amigos de siempre, a los que están (y a los que se han ido) a los que deseamos un inmenso año 2019, simple, sencilla y agradecidamente.
AUGUSTO