01/10/2026
Un cardón puede tardar más de cien años en alcanzar su altura adulta. Los pobladores originarios de esta tierra los llaman “pasacana” y no los ven como simples cactus; dicen que son bravos, buenos, que no se dejan tirar. Durante siglos, su madera sirvió para techar casas y hacer muebles, resistiendo el paso del tiempo casi tanto como ellos mismos, plantados firmes en las laderas más áridas de la prepuna.
Desde cualquier terraza de Villa del Cielo, ahí están: guardianes silenciosos que llevan generaciones cuidando la Quebrada. 🌵🏔️