En cada una de las habitaciones se pueden observar muebles antiguos, pisos de madera, calefacción central y disfrutar de una maravillosa vista al exterior teniendo contacto con la calma que transmite el lugar y disfrutando de los cánticos de las aves. Aún se mantienen los muebles, la vajilla y curiosidades de la época, en las habitaciones y comedor principal. En sus comienzos se intentaba mantener
la casona en las condiciones originales, pero por razones de espacio, comodidades y nuevos servicios a los cuales se tuvo acceso, se realizaron modificaciones obteniendo una vivienda rustica, cálida y funcional. Desde entonces sus remodelaciones han tratado de mantener siempre un mismo estilo de edificación.