05/08/2026
LA IGNORANCIA ES MUY OSADA
En una de las salas del Museo de Mojos, inaugurado hace 18 años, se puede leer el siguiente comentario referido a la música barroca misional:
“La música barroca misional fue el instrumento ideal para la evangelización, capaz de despertar la sensibilidad más pura de las almas del pueblo mojeño. Compusieron para acompañar los ritos de la misa y las fiestas de Semana Santa, Navidad y la fiesta patronal, predominando las obras vocales e instrumentales adheridas a sonidos nativos conjuntamente con las danzas, donde expresaban el jubiloso lenguaje de su talento artístico, expresando el sentir del pueblo”.
Pero de repente aterriza Fernando Hurtado en Moxos, dándoselas de investigador, y reescribe la historia con la alianza del párroco Fabio Garbari, que menos mal que no estaba por estos lares cuando se diseñó el Museo, y nos deja perlas como esta referidas a la música que -según su opinión- interpreta el Ensamble Moxos:
“La Escuela de Música con su ensamble interpreta música barroca europea de las partituras del archivo misional de Moxos. Esta institución al interpretar música europea, con un carácter e identificación ‘Carayana’ es invitada a muchos actos públicos…”
¡Atentos, colegas de las escuelas y las orquestas de Urubichá, la Chiquitanía y otras poblaciones de Santa Cruz! ¡Atento el IFA Arnaldo Lijerón de Trinidad, que ya ha puesto en marcha su propia orquesta misional! ¡Atentos también todos los que en este u otros países incluyen piezas de los Archivos Misionales en su repertorio! ¡Atentos los que organizan festivales, los musicólogos e investigadores que desde hace décadas escriben sobre el barroco misional!
Resulta que estábamos confundidos y no interpretamos o estudiamos el barroco misional, sino música ‘Carayana’, que, al parecer, no merece el rango de música patrimonial.