07/03/2025
Escapada a Batuco, RM, marzo de 2025.
Era un jueves por la noche, cerca de las 11:30, cuando Santiago abrumaba con su ritmo frenético. El departamento del piso 9, en el centro parecía más pequeño que nunca, mi pareja y yo necesitábamos escapar, aunque fuera por un fin de semana o una noche, normalmente, nuestros refugios eran el Cajón del Maipo o alguna playa cercana, pero esta vez queríamos algo diferente, algo nuevo, sin tener que manejar o meternos en un taco.
Fue así como, navegando en las redes, encontramos un lugar que parecía salido de un sueño. A solo 25 minutos de Santiago, en Batuco, descubrimos un oasis escondido. Un lugar donde el tiempo parecía detenerse y la naturaleza se abrazaba con la comodidad. Grandes jardines llenos de flores, prados verdes que invitaban a correr descalzos, y una piscina enorme que reflejaba el cielo estrellado. Cabañas acogedoras, cada una con su propia tinaja o hot tub, completaban el cuadro perfecto.
Lo más sorprendente era el contraste: el entorno seco y árido de Batuco hacía que este lugar pareciera un milagro. Un verdadero oasis en medio de la nada. Sin pensarlo dos veces, reservamos y partimos.
Al llegar, el lugar nos recibió con una brisa fresca y el aroma de las flores. Las luces tenues de las cabañas creaban un ambiente íntimo y relajado. Nos instalamos en una de ellas, y después de acomodarnos, salimos al patio a disfrutar de un trago y unos ci****os. La noche era tranquila, el silencio solo se interrumpía por el sonido lejano de un avión que pasaba por encima. Fue entonces cuando nos dimos cuenta: estábamos justo bajo la ruta de los aviones que iban al aeropuerto. Pero lejos de molestar, el sonido se convirtió en parte del encanto del lugar. Era como si el mundo moderno nos recordara que, a pesar de estar en un paraíso, la civilización no estaba tan lejos.
Esa noche, bajo las estrellas, nos sentimos libres. El agua caliente de la tinaja nos relajó mientras planeábamos nuestras próximas aventuras. El lugar no solo era un refugio, sino un recordatorio de que la belleza y la paz pueden encontrarse en los rincones más inesperados.
Al día siguiente, despertamos con el canto de los pájaros y el aroma del café recién hecho que nos esperaba en la cabaña. Paseamos por los jardines, nos sumergimos en la piscina y prometimos volver. Porque ese lugar, ese oasis en Batuco, no era solo un destino. Era una experiencia. Un remanso de paz en medio del caos de la vida cotidiana.
Y tú, ¿ya sabes dónde escaparte este fin de semana?
LodgeBTK, cabin, pool & hot tube.
Batuco, RM, Chile, 2025.
Wp, 56 958576617.
Cristina.