Es sin duda, uno de los mejores hoteles de la ciudad, preparado para recibir a turistas, empresarios, ejecutivos y vendedores de todo el pais Don Krikor Dikran Manukian Asfura, nace en Belén en 1921, hijo de padres Armenios, llega a Chile en el año 1949. Dos años después decide vivir en la comuna de Los Angeles con la motivación principal de formar una familia. En 1953 contrae matrimonio con Leo
nie Halabi Readi, de cuya unión nacen 5 hijos. Como hombre de negocios, fue un visionario e incansable trabajador que luchaba por cumplir sus metas bajo un estricto código moral y ético. Por la creatividad y perseverancia de cada uno de sus proyectos se convirtió en un referente importante para el quehacer comercial de la comuna, logrando así posicionar a Los Angeles como centro comercial y de servicios en la región y el país. Para muestra de aquello está el hecho de que fue el concesionario del primer hotel de la comuna y Directivo por varios periodos del Centro Arabe, del Centro Español, y Club de Deportes de Los Angeles respectivamente. En lo personal don Krikor Dikran fue un hombre de afectos entrañables, de personalidad encantadora, sencilla y humanitaria. Muy preocupado del bienestar y protección de aquellos que tenían menos, fue así uno de los socios fundadores del Hogar y Obra de Don Orione, también del Hogar de Cristo, Cuerpo de Bomberos, Sor Vicenta, Colegios; entre muchos otros. El amor incondicional por su familia, amigos y colaboradores dejó una huella imborrable en la vida de quienes le conocieron. Falleció a los 56 años en medio de una intervención que buscaba darle más tiempo a un ya cansado y enfermo corazón. La pena y nostalgia de su esposa e hijos por su pérdida, dieron paso a sentimientos de gran orgullo y reconocimiento por haber tenido la bendición de conocerle y mantener fuertemente arraigada en las generaciones que le sobrevivieron; la enseñanza de su vida, principios y gratitud por Chile su segunda patria. En memoria de El y de su obra presentamos Hotel Dikran, construido en lo que fuera su casa y en donde existe el mismo espíritu de hacer las cosas bien, con cariño y dedicación. Sean todos bienvenidos
Hotel Dikran
Nuestra casa... su casa.