07/05/2026
Hace 8 años, si nos hubieran mostrado cómo estaría hoy este lugar, probablemente no lo habríamos creído.
Han sido años de retos, sacrificios y muchísimo esfuerzo… pero entendimos que hay cosas que solo se logran de la mano de Dios y de los milagros que Él hace incluso cuando todo parece imposible. Porque no todo tiene que estar perfecto para empezar, a veces lo único que necesitas es CREER.
En el 2017 mi papá inició este sueño, pero ese primer año el hotel estuvo a punto de quebrarse. En ese momento yo estaba haciendo mis prácticas y él me dijo que si quería asumir el reto. No podía pagarme un salario y tampoco había dinero para invertir más en el lugar.
Con muchísimo miedo, pero también con mucha fe en Dios, tomé la decisión de empezar a construir este sueño junto a mi esposa. Mientras levantábamos el hotel, trabajaba también en otra empresa en Medellín para poder pagarme mi propio salario.
Los primeros 5 años fueron muy duros. Pero… ¿quién nos vendió la idea de que los milagros ocurren de la noche a la mañana?
Hoy ya son 8 años de trabajo constante, de sacrificios, de días sin descanso, de a veces perder momentos con la familia y de hacer empresa en un país donde muchas veces no te la ponen fácil.
Y aun así, aquí estoy… feliz.
Mirando estas fotos, viendo el antes y el después de este lugar que amo con todo mi corazón.
Cuando vengas, no solo vas a ver un hotel.
Vas a ver avance, sueños, buena energía y un equipo que atiende con el corazón.
Y aunque suene soñador, tengo un sueño muy claro: convertir este lugar en uno de los mejores del país… y quién sabe, algún día, en uno de los mejores del mundo. 🤍