17/03/2026
Gracias por cada corazón que dijó “sí”, por cada mujer que permitió que Dios tocara su vida, sanara heridas y renovara su fe. Este primer retiro de Emaús ha sido un regalo lleno de amor, gracia y presencia viva del Señor.
Agradecemos profundamente a cada servidora, a quienes oraron, apoyaron y entregaron su tiempo con generosidad. Todo lo vivido es fruto del amor de Dios obrando en medio de nosotras.
Que este sea solo el comienzo de un camino lleno de luz, y que lo que aquí nació siga dando frutos en cada familia y en cada corazón.