19/12/2024
En Jardín, Antioquia, dos inusuales viajeros llegaron un día: el Miedo y el Chisme. Intrigados por la belleza del lugar, decidieron pasar un tiempo allí para ver qué podían descubrir y quizás perturbar la paz.
El Miedo, siempre temeroso y ansioso, se asustó con cada sombra y susurro, imaginando peligros donde no los había. Mientras tanto, el Chisme, siempre murmurando al oído de los curiosos, intentaba sembrar dudas y malentendidos entre los habitantes.
Pero la hermosa y tranquila cotidianidad de Jardín era tan abrumadoramente pacífica y serena que poco a poco, el Miedo comenzó a aburrirse. Las risas de los niños jugando en las calles y los amables saludos entre vecinos disipaban sus oscuros pensamientos. Las noches estrelladas y los días soleados le mostraron que no había razón para temer en un lugar tan acogedor.
El Chisme, por su parte, se encontró con una resistencia inesperada. Los habitantes de Jardín valoraban tanto la honestidad y la confianza que, aunque el Chisme intentaba sembrar discordia, sus palabras eran recibidas con sonrisas indulgentes y ningún eco. Nadie quería prestar atención a las maliciosas insinuaciones cuando había tanto amor y camaradería para compartir.
Finalmente, el Miedo, completamente aburrido y sin motivos para quedarse, decidió marcharse en busca de lugares más oscuros y susceptibles a sus tácticas. El Chisme, sintiéndose ignorado y despreciado, lo siguió, dejando a Jardín más sereno y unido que nunca.
Los habitantes de Jardín, con su inquebrantable espíritu y alegría de vivir, demostraron que ni el Miedo ni el Chisme podían arraigar en un lugar donde reinaba la armonía y la bondad. Y así, el pequeño pueblo continuó siendo un oasis de paz y felicidad, un verdadero jardín de tranquilidad en medio de un mundo a veces tan turbulento.
..y entonces, ¿por qué sigue habiendo tanto chisme? Quizás, el Chisme, al igual que el Miedo, sigue buscando nuevos lugares donde instalarse, pero encuentra que en cada esquina de Jardín hay una sonrisa, una risa, una amistad verdadera que lo hace seguir su camino. Porque en un lugar donde el amor y la confianza florecen, el chisme simplemente no tiene cabida.
Te esperamos en Jardín,
Gallito de las Rocas. Hospedaje Rural.