25/04/2026
Aunque su aspecto rechoncho y patas cortas lo hacen parecer un pequeño oso o un tejón, el perro de monte (Speothos venaticus) es en realidad un cánido salvaje de América Latina. Es el único miembro vivo de su género Speothos, y estudios genéticos revelan que su pariente vivo más cercano es el lobo de crin (aguará guazú), a pesar de que físicamente son opuestos.
Es el único cánido que posee membranas interdigitales (piel entre los dedos), lo que lo convierte en un excelente nadador capaz de perseguir presas dentro del agua. Sus patas cortas y robustas y su cuerpo alargado le permiten moverse con agilidad tanto en tierra como en el agua. Su pelaje es de color pardo rojizo, con la cabeza y el cuello más claros, y las extremidades y la cola más oscuras, casi negras.
Es un animal sociable que vive y caza en grupos de 4 a 12 individuos, formados por una pareja monógama y su descendencia. Esta organización les permite abatir animales mucho más grandes que ellos, como capibaras, pacas, agutíes e incluso tapires adultos. Se comunican mediante un suave murmullo o cuchicheo constante mientras cazan.
Uno de sus nombres, "zorro vinagre", proviene del fuerte olor de su o***a, que recuerda al vinagre y utilizan para marcar territorio. Las hembras tienen una forma peculiar de marcar: se paran sobre sus patas delanteras (haciendo el pino) para o***ar en superficies verticales.
Su gestación dura entre 60 y 80 días, con camadas de 2 a 6 crías. El macho participa activamente en la crianza, transportando y bañando a los cachorros. Los jóvenes alcanzan la madurez sexual alrededor del año de edad.
Se encuentra en una situación delicada: está clasificado como Casi Amenazado (NT) a nivel global por la UICN. En Argentina se le considera Vulnerable o En Peligro, con poblaciones muy raras y aisladas. Las principales amenazas son la pérdida de hábitat por deforestación, la caza accidental, los atropellos, las enfermedades transmitidas por perros domésticos y su sensibilidad a la presencia humana.
En Argentina fue declarado monumento natural de la provincia de Misiones en 1997. En noviembre de 2022, se registró por primera vez un ejemplar en el Parque Nacional Calilegua (Jujuy), ampliando su rango conocido en el país.
Un perro salvaje con patas de pato que caza en manada, donde las hembras o***an de cabeza, que es el primo desconocido del lobo de crin, y que nos recuerda que el cánido más extraño de Sudamérica está desapareciendo en silencio.