22/08/2026
El pasado 10 de agosto, un fuerte terremoto sacudió nuestro querido País y dejó huellas que hoy nos recuerdan lo frágiles que podemos ser ante la fuerza de la naturaleza. En Finca La Manola, vivimos momentos difíciles y sufrimos daños importantes, especialmente en nuestros techos, afectando nuestro espacio y nuestro trabajo como lugar de descanso y encuentro para quienes nos visitan.
Pero aunque hoy vemos daños y pérdidas, también vemos algo mucho más grande: la esperanza de volver a levantarnos.
Sabemos que el camino de recuperación no será fácil y que necesitaremos tiempo, esfuerzo y mucha solidaridad. Sin embargo, mantenemos nuestra fe puesta en Dios, confiando en que Él nos dará la fortaleza, las oportunidades y las manos amigas necesarias para salir adelante.
Finca La Manola ha sido construida con sueños, trabajo, amor y el deseo de compartir con nuestros visitantes la belleza, tranquilidad y calidez de esta tierra Quindiana. Y esos sueños siguen intactos.
Hoy quizás nuestros techos necesitan ser reconstruidos, pero nuestro corazón, nuestra fe y nuestras ganas de seguir adelante permanecen firmes. Tenemos la certeza de que esto es pasajero y que, con la ayuda de Dios, volveremos a ponernos de pie.
Esperamos pronto recuperar la finca, volver a abrir nuestras puertas y recibir nuevamente a turistas y amigos con la misma alegría de siempre. Queremos volver a escuchar las risas, compartir momentos, contemplar nuestros paisajes y hacer que cada persona que llegue a La Manola se sienta como en casa.
A todos quienes nos han acompañado, nos han escrito, se han preocupado por nosotros y nos han brindado una palabra de ánimo: gracias de corazón. Cada gesto nos recuerda que no estamos solos. Hoy tenemos daños en la finca, pero no hemos perdido la ilusión.
Nos levantaremos nuevamente. Volveremos a recibirlos. Volveremos a sonreír.
Con fe en Dios, con esperanza en el futuro y con el apoyo de quienes creen en nosotros, Finca La Manola volverá a abrir sus puertas y a escribir nuevos capítulos de esta historia.
Porque los terremotos pueden mover nuestras estructuras, pero no pueden derribar nuestra fe ni nuestros sueños.
Finca La Manola con su ruta gastronómica y cultural de la guayaba sigue en pie… y volverá a florecer.