08/08/2026
Todos somos artísticos. Recuerdo haber escuchado esa frase con algo de incredulidad. Poco después, para mi sorpresa, descubrí que era cierta.
Solo hacía falta confiar. Dejar que el corazón guiara la mano. Escuchar los consejos de quien sabe más que uno y permitirse jugar con los colores.
Así pasé un par de horas viendo aparecer formas que no imaginaba, mientras el sonido del mar acompañaba cada pincelada.
Al final, me llevé una botella pintada que hoy vive en la sala de mi casa. Pero el verdadero recuerdo es otro: ese momento de calma, creatividad y asombro que sigue latiendo en mí.
Una experiencia de pintura sobre botellas reutilizadas junto a Margarita Caly Uparela , donde el arte también encuentra una segunda oportunidad.