26/09/2026
Finca El Castillo Ecoturismo
Una montaña se levantó, un océano desapareció y estas rocas conservaron la memoria de ambos. Ante tus ojos se despliega el registro de las fuerzas tectónicas que moldearon una parte de la cordillera Occidental.
📍 A un costado de la vía que une a Fenicia con la vereda Tesorito, en Riofrío, Valle del Cauca, en una cantera de la finca El Castillo, existe un lugar donde una pared de roca es, en realidad, un archivo geológico formado en algún momento del Cretácico superior, hace casi 75 millones de años.
🌊 En ese entonces, un mar profundo ocupaba lo que hoy es este territorio emergido. En el silencio de sus aguas, diminutos organismos marinos descendían lentamente hacia el fondo. Sus restos, mezclados con lodos ricos en sílice, se acumularon durante millones de años y fueron sepultados por más sedimentos por mucho tiempo hasta convertirse en roca. Así nacieron las limolitas silíceas y los cherts (rocas muy duras formadas casi por completo de sílice) que hoy conforman la Formación Espinal.
Al recorrer la imagen de derecha a izquierda, las capas muestran una disposición sin mayores perturbaciones, pero hacia el centro se deforman y aparecen pliegues, cambios de inclinación y fracturas subverticales que alteran su orden original. ¿Ya las viste? Son huellas de los esfuerzos tectónicos asociados a la formación de las montañas y a la actividad de la Falla Dagua-Calima. Durante millones de años, estas fuerzas comprimieron las rocas y dejaron estas arrugas y cicatrices.
🔘 ¿Ves los tonos grises claros? Estos reflejan el predominio de sílice y cuarzo, mientras que los más oscuros revelan la presencia de sílice oscura, minerales de arcilla, hierro o, tal vez, materia orgánica. Cada capa conserva el registro de cambios en la actividad volcánica, en la productividad biológica, el aporte de sedimentos y en las condiciones fisicoquímicas de ese antiguo océano.
La imagen de este afloramiento se tomó el 10 de octubre de 2024 como parte del proyecto de Cartografía Geológica del borde oriental de la cordillera Occidental a escala 1:25.000, desarrollado por el Servicio Geológico Colombiano. Su estudio es fundamental porque se encuentra en una zona con pocos antecedentes geológicos a este nivel de detalle y constituye una ventana excepcional para reconstruir la historia geológica de la región y comprender la evolución de la Falla Dagua-Calima.
📸 Alejandro Patiño