22/09/2026
Cuando llega la sequía, los árboles del bosque seco tropical dejan caer todas sus hojas.
Sin ellas, dejan de transpirar y de perder agua. Y evitan algo más grave: seguir absorbiendo agua de un suelo cada vez más seco forma burbujas de aire dentro de sus tejidos — y eso puede matarlos.
Entran entonces en una especie de sueño profundo: ahorran energía y esperan.
Las hojas que caen se convierten en hojarasca, protegen el suelo, y al descomponerse devuelven nutrientes y humedad.
Ingeniería natural. Un ecosistema que entiende sus propios ciclos y se protege solo.
Y cada vez queda menos de él en el mundo.
¿Sabías esto del bosque seco tropical?