21/08/2026
La tierra rugió en el Pacífico Colombiano. La vida nos cambió para siempre.
La peor parte la llevan nuestros niños campesinos. Ahora sin hogar y sin escuelas.
Un colegio acá es, en muchos casos, el único lugar para jugar, soñar, comer sano, aprender a ser un ciudadano responsable y sanar el alma tras un terremoto de 7.4.
El Lago Calima abarca tierras de tres municipios: Darién, Restrepo y Yotoco. De este último aún no ha hablado nadie. La gente asume que somos Darién por ser nuestro casco urbano más cercano.
En Darién —municipio vecino que recibe regalías por la energía del embalse— murieron 14 personas. Cuatro de ellos, niños aplastados por una pared de un colegio oficial, que llevaba años en mal estado.
Entre ellos está Emmanuel, primito de María, recepcionista en La Huerta Hotel. Murió salvando a su amiguita Mía, tambien de 6 años.
Esta tragedia nos exige reconstruir bien, con normas sismorresistentes exigentes. Ayudando en las veredas vi la solución: las casas prefabricadas aguantaron el cimbronazo del terremoto. Mientras llega el programa Vivienda Milagro del Abelardo De La Espriella, ellas son la salida inmediata que está en nuestras manos.
Necesitamos por lo menos 31 casas prefabricadas para Jigüales, el corregimiento donde está La Huerta Hotel: 11 para aulas temporales de nuestras escuelas y 20 para las familias que lo perdieron todo.
Cada una cuesta mínimo10 millones de pesos.
Mientras las logramos, le propusimos a Diego Fernando Ospina Ramírez, presidente de COTELCO Capitulo Valle del Cauca, que el 97 por ciento de los hoteles del departamento que resistimos el sismo convirtamos salones en aulas.
En nuestro caso, si la Secretaría de Educación de Yotoco acepta, desde el lunes recibiremos a los estudiantes del corregimiento de la primera entrada al Lago Calima.
Gremios, empresas y huéspedes nos preguntan cómo ayudar, y la respuesta es techos seguros y aulas temporales. ¿Quién dijo yo?