30/09/2025
En lo profundo de los bosques tropicales de Centroamérica habita un pequeño ser que parece salido de un cuento: el zorro de balsa (Caluromys derbianus). Aunque su nombre pueda engañarnos, no es un zorro, sino un tierno marsupial nocturno que pasa sus noches explorando entre las ramas con una agilidad sorprendente.
Su secreto mejor guardado es su cola prensil, tan larga que puede medir más de la mitad de su cuerpo. Con ella se sujeta como si tuviera una mano extra, balanceándose en lo alto del dosel del bosque, donde pocos animales se atreven a llegar.
De día, el zorro de balsa descansa en nidos hechos con hojas secas escondidos en los árboles, pero al caer la noche comienza su aventura. Su dieta es tan variada como colorida: disfruta de frutas jugosas, pequeños insectos y, sobre todo, del néctar de las flores.
En Costa Rica se le ha visto saboreando con especial deleite la flor de balsa —la que probablemente le dio su nombre— y también las majestuosas flores de las ceibas. 🌸🌳
Un habitante discreto y mágico de nuestros bosques, que nos recuerda cuán rica y sorprendente puede ser la vida silvestre nocturna.