23/01/2020
DOMINICANOS, ¿QUÉ NOS PASA?
Hace unos días, tuvimos un huésped de Uruguay, una súper viajera, que inmediatamente llegó a nuestro hostal, planificó visitar Bahía de las Águilas. Yo le expliqué cómo llegar y hacer su viaje en bus, y al día siguiente, se fue. Ella salió desde Santo Domingo hacia Barahona desde el parque Enriquillo. Y en el bus conoció a una señora con la que charló y conectaron tanto, que esta la invitó a quedarse en su casa durante esa noche. Nuestra amiga uruguaya vio que la invitación era genuina y aceptó.
Esta experiencia turística fue divina. La pasó súper espectacular durante la noche, conociendo un poco de Barahona y su cultura. Nuestra amiga quedó fascinada. Al día siguiente rentaron un mini bus, y partieron con toda la familia para Bahía de las Aguilas. Su fascinación fue extrema. Sintió a Bahía de las Águilas como una de las mejores playas que haya visto en toda su vida. Y hasta ese punto, toda la historia es genial, sin embargo, la única parte realmente triste, y que me impactó profundamente, es en la que me contó que todos tiraban la basura por todos lados, en esta playa virgen, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, desde los niños, hasta los adultos, y ella pasó alguna parte de su tiempo en este viaje recogiendo la basura que estos iban tirando por todos lados.
DOMINICANOS, ¿QUÉ NOS PASA?