31/12/2025
TESTAMENTO MINI HOTEL
Me voy, mundo cruel,
con sueños de papel,
se me acaba la vida
—eso me dice— aquel.
Las mañanas son frías,
el café ya se enfría,
me tomaré el último sorbo
como quien acabo el día.
Me fumaré un ci******lo
abrigado de grillos,
de moscos del canal internacional
que nadie limpia… ni por milagro nacional.
Dejo mi avenida “regenerada”,
sin palmeras ni nada,
solo árboles regalados
que seguro mañana serán talados.
Porque así son mis alcaldes,
cortan lo viejo sin pudor,
siembran lo nuevo con sobreprecio
y lo llaman progreso… por favor.
El algarrobo se ha salvado
porque el pueblo lo ha cuidado,
pero el resto fue cortado
sin pericia, sin respeto, sin pecado confesado.
Aquí les dejo mi herencia que esperan con impaciencia...
A mi hija consentida,
la jefa del Mini Hotel,
le dejo salud y larga vida
y mil cosas ricas por comer.
Es árbol frondoso que abriga a la familia,
aunque hay una metida
—ya saben—
la que llaman, Otilia.
A mi querida hija Luisita,
le dejo un delantal de florecimiento,
para cuando quiera trabajar
y ensuciarse sin remordimiento.
Le dejo amigas sinceras
que la sepan respetar,
viajes, risas y alegrías
para vivir sin mirar atrás.
A mi nieta Paulita,
le dejo coche nuevo y brillante,
para que pasee tranquila
y siga para adelante…
que eso sí es brillante.
A mi querida Jasmin,
le dejo peroles nuevos,
carisma del bueno
y un novio no muy longevo.
Para que no ande enojada,
que la vida es corta,
y ría de nuevo.
A Ketty la vozalona,
le dejo muchos clientes,
una sonrisa permanente
y propinas abundantes.
Para que vaya a la esquina
y se compre una tina,
o lo que quiera la reina
con tanta propina divina.
A Daniel el camarero,
le dejo vitaminas y sopa,
alimentos y medicinas
para que sane rapidito.
Que el trabajo es lo bonito,
que primero está la vida,
y luego sí, la bandeja
bien servida.
A Tote, mi nieto querido,
le dejo una veinteañera,
para que se case y dé fruto…
aunque suene a quimera.
A Claudio y Máximo, los guardias,
y a Chifle de pilón,
les dejo una nueve milímetros,
porque con pito y garrote
se los comen como a ratón.
Al querido tío Julio,
le dejo un ticket de avión,
para que vaya de un jalón
a su Lima del corazón.
Que vuelva pronto a esta tierra,
a su familia querida,
que aquí lo espera la mesa
y el cariño de por vida.
A Mimi la odontóloga,
le dejo un novio guapo,
un príncipe encantado,
que no tenga cara de sapo.
A mi nieta Camilita,
le dejo camilla y estetoscopio,
porque ya huele a doctora
—y de las buenas, no de horario impropio—.
Que atienda a la familia
con ciencia y con amor,
no médica de mala hora
ni receta sin razón.
A mi querida hija Otilia,
la poeta y escritora,
le dejo tiempo infinito
para que hable como lora.
Viajes, salud y buena suerte,
fuerza para el trabajo duro,
que a veces toca maduro
cuando no hay pan aunque sea duro.
Me voy de este mundo cruel,
de un año muy agitado,
de viajes frustrados, sí,
pero contenta al fin y al cabo.
Le dejo mejor suerte
a mi país y mi ciudad,
que apresen a los delincuentes
y resurja la verdad.
De las cenizas nos levantamos,
nadie nos va a destrozar,
merecemos mejor destino
porque los buenos…
somos más.
😌✨