16/07/2026
A 30 minutos de Quito hay un lugar que estuvo escondido durante años. Su nombre lo dice todo.
La cascada La Escondida se encuentra en el barrio La Moca, cerca de Sangolquí, en un cañón natural formado entre dos paredes de roca donde el río Santa Clara abre paso a una de las experiencias más singulares de turismo de aventura en los valles de Quito.
Llegar no es complicado. Quince minutos de sendero bien señalizado en descenso hasta el río. Ahí empieza lo diferente: la ruta a la cascada no se camina al lado del agua. Se camina dentro de ella.
El nivel sube progresivamente desde los tobillos al inicio hasta casi la cintura al llegar a la cascada. Un cañón de roca que filtra la luz del sol y la rebota en el agua crea el escenario que los visitantes buscan. Los más atrevidos se acercan al chorro principal. Quienes prefieren no mojarse descubren rápido que es imposible: el regreso incluye una escalada por una caída de agua contigua. No hay forma de salir seco.
Desde 2023 el lugar funciona como proyecto de turismo comunitario. Los vecinos del barrio La Moca habilitaron el sendero, construyeron parqueadero, baños y un bar, y se desempeñan como guías en todo el recorrido. La entrada cuesta cinco dólares para adultos y tres para niños. Se alquilan botas de caucho por un dólar.
El ascenso de regreso toma entre 25 y 45 minutos a pie, o en caballo si los comuneros lo ofrecen ese día.
Una cascada que lleva años ahí, a media hora de la capital, esperando que alguien se anime a mojarse.
Fuente basado en : Expreso ec - "La Escondida, la cascada cerca de Quito que conquista a los amantes de la aventura"