11/05/2026
Nuestros queridos huéspedes y nuevos amigos se manifiestan:
Pareja de Guayaquil.
Paulina y Beat, en Quinta Paolita, Gissella y yo encontramos lo que pensamos es lo más cercano al Paraíso, un lugar hermoso, con jardines maravillosos, donde como en el Edén podíamos tomar los frutos del árbol, ser acariciados por un rico masaje y bañarnos en las aguas calientes del whirlpool bath.
Un lugar perfecto, donde encontramos a Dios en la naturaleza, acogedor, el buen gusto se encontraba en cada detalle, manifestación del arte barroco y moderno, una pequeña España en Ecuador.
Además de conocer Tumbabiro, conocimos a Cahuasqui una población donde se ha desarrollado la microempresa, en base a un emprendimiento familiar denominado Bodega Orgánica, en el pueden encontrar todo tipo de especies naturales, en plantas, flores y frutos, de los cuales elaboran aceites, jabones, cremas..., y para quienes creen ellos, productos para protección y florecimiento.
Luego, conocimos las aguas termales de Santa Agua, de Chachimbiro, como vivimos en dualidad, entre el bien y el mal, nos faltaba experimentar el mal, lo vivimos allí. Tal vez, la oscuridad de la noche hizo que se sobre dimensione el momento pero, ver a hombres y mujeres con trajes de baño poco apropiados para sus cuerpos, dónde colgaban las carnes que tenían en exceso, y otros que no dejaban nada a la imaginación, en piscinas turbias, bañándose uno junto al otro, nos produjo la sensación de estar en Sodoma y Gomorra, y, vino la pregunta que ya estaba esperando: Que hacemos? Vámonos, le dije!!!
Finalmente, este viaje a Gissella y a mi, nos dejó buenos recuerdos, nuevos pensamientos, sentimientos y experiencias fueron sembrados en cada uno de nosotros. Ustedes son para nosotros seres extraordinarios y nos gustaría contar con su amistad.
Un fuerte abrazo de Gissella y José. Los esperamos en Guayaquil, nos gustaría retribuir sus atenciones!!!