29/05/2026
Hace no tantos años, en casi cada casa del pueblu había un gochu o más. No era por gustu, ni por afición, sino por necesidad. Criar un gochu era una forma de asegurar la dispensa durante parte del añu. Desde el primer día, se cebaban con esmeru: sobras de comida, cebada, pan duru, aprovechar el sueru… y lo que se pudiera
La matanza del gochu era unu de los momentos más importantes del añu. Reunía a familiares y vecinos, se compartían tareas, recetas y risas. Se hacían chorizos, morcillas, jamones, lomo… Nada se desperdiciaba. Tou tenía su usu y su valor.
El gochu no era solu comida, era parte del ciclo de la vida rural. Era cultura, economía familiar y tradición. Antes, tener un gochu en el pueblu no era un caprichu… ¡era supervivencia!
Hoy, muchos de esos recuerdos se están perdiendo,una cultura y una tradición que se acaba lo mismo que la identidad y cultura de los pueblos
Foto: Matanza del Gochu en Porrúa(LLanes), barriu la jorcada, parte de mi familia...