06/10/2026
Ya se cumple un mes desde que Roy partió al Universo.
Roy siempre estuvo dispuesto a compartir las enseñanzas que, durante tantos años, llevó a tantos lugares y a tantas personas. Su mejor legado, estoy segura, es recordarnos que debemos seguir adelante, continuar el camino y compartir aquello que hemos aprendido.
Para él, el tiempo era algo muy importante. Sabía que no debíamos dejar para después aquello que podía hacerse hoy. Con esa fuerza y esa energía me impulsaba constantemente a organizar encuentros, viajes, seminarios, cursos, talleres y congresos, siempre con el propósito de seguir difundiendo las enseñanzas y mantener vivo el mensaje de la Profecía Hopi.
Sus últimos 14 años junto a mí fueron un verdadero regalo. Un regalo que no solo recibí yo, sino también tantas personas con las que tuvimos la oportunidad de compartir experiencias, aprendizajes, viajes y enseñanzas.
Entre nosotros, el silencio también era un aliado. Muchas veces no necesitábamos hablar; bastaba una mirada, un gesto o simplemente estar juntos para saber qué quería el otro.
Hoy, un mes después de su partida, siento su presencia en todo aquello que construimos y compartimos. Y aunque su ausencia se siente , también me recuerda que el camino continúa.
Gracias, Roy, por estos 14 años, por todo lo aprendido, por todo lo vivido y por el legado que nos dejas.
Seguiré adelante, llevando conmigo tus enseñanzas y manteniendo viva la energía de todo aquello que juntos compartimos.
Angélica.