19/05/2026
Hubo un momento en el que todo esto parecía imposible.
Convertir un faro en un hotel boutique no fue solo un proyecto.
Fue una idea en la que hubo que creer incluso cuando parecía demasiado difícil, demasiado grande, demasiado lejana.
Hoy, un año después, ver Faro Silleiro lleno de vida emociona de una forma difícil de explicar.
Huéspedes que llegan buscando calma, eventos únicos, encuentros especiales… personas que hacen suyo este lugar aunque solo sea por unos días.
Pero si algo ha hecho posible esta historia, ha sido el equipo humano que hay detrás.
Las personas que cuidan cada detalle, que reciben, acompañan y hacen que el faro tenga alma cada día.
Este vídeo habla de esfuerzo, de ilusión y de todo lo que hay detrás de un lugar que hoy sigue escribiendo su historia frente al Atlántico.
Y sobre todo, habla de las personas que lo hacen posible. 🤍