01/11/2017
Facultad de filosofía y Letras de Córdoba: misterio e historia entre sus muros
En un rincón de la Judería, entre la Puerta de Almodóvar y la Mezquita, se encuentra un lugar donde acuden los jóvenes que quieren estudiar carreras relacionadas con las letras. No es una universidad cualquiera: tiene tanta historia a sus espaldas que merece la pena que la conozcas y que, por supuesto, vayas a verla cuando visites la ciudad. Este enclave es la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba. ¡No te la pierdas!
Cuando entres en este majestuoso edificio, te transportarás enseguida a otra época. ¡Y con razón! Su construcción se realizó en el siglo XVIII. En sus orígenes, el impulsor de la obra, el Cardenal Pedro de Salazar y Toledo, tenía un propósito muy claro para este lugar. Deseaba dedicarlo a la enseñanza para los acólitos -una especie de monaguillos, por si no recordabas qué significaba- y para los niños del Coro de la Catedral.
Pero el destino -un brote de peste en concreto- cambió el curso de la historia del edificio. En 1704, la ciudad de Córdoba, asolada por la epidemia, recurrió a todos sus hospitales pero eran insuficientes. Se rogó entonces al Cardenal que cambiara de idea para que su colegio pudiese finalmente albergar a los enfermos. Se inauguró como hospital el 11 de noviembre de 1724. Por esta razón, cuando lo visites, te darás cuenta de que su arquitectura no cumplía con el prototipo de edificio hospitalario.
Durante su primer siglo de vida acogió a mucha clase de personas: enfermos sin recursos, presos e incluso heridos de guerra en su etapa como hospital militar durante la Guerra de la Independencia. Un lugar con mucha historia, ¿verdad?
A partir de 1837 y hasta 1969, el Hospital del Cardenal Salazar -así se le conocía a la actual la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba- albergó a enfermos agudos. De ahí su otro llamativo nombre: Hospital de Agudos. Cuando estés por la Judería, pregunta a alguna persona mayor y verás cómo conoce todavía este enclave por ese nombre. En resumen, aquí venían a vivir sus últimas horas de vida los enfermos con patologías incurables en esta época.
Facultad de Filosofía y Letras: curiosidades y misterio
La Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba siempre se ha visto rodeada de cierto halo de misterio. Es normal pensar que en un edificio donde murieron tantas personas haya muchos enigmas e historias sin resolver, ¿no? La mayoría de trabajadores y estudiantes que han paseado entre sus muros afirman haber sentido, oído o visto cosas inexplicables.
Quizás no te creas estos cuentos y no te fíes del “más allá”. Si eres más afín al “más acá”, entonces te sorprenderás con estos otros datos muy curiosos:
En las contraventanas de la segunda planta del patio principal, todavía se pueden leer los nombres que algunos pacientes grabaron durante su estancia.
En la planta baja, en la sala que ocupaba la antigua morgue, aún uno se puede imaginar fácilmente cómo era la infrastructura para facilitar la manipulación de los cadáveres