20/03/2012
Pamplona en un día
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Desayunamos para coger fuerzas en una de las cafeterías con encanto repartidas por el Casco Antiguo de la ciudad, donde degustaremos exquisitas pastas tradicionales de Pamplona.
Por la mañana, disfrutaremos de los sitios más emblemáticos de la ciudad, el recorrido del Encierro en pleno corazón de la ciudad, desde los corrales de Santo Domingo, pasando por la famosa Plaza del Ayuntamiento, donde se lanza el chupinazo, la calle Mercaderes y la calle Estafeta, para finalizar en la Plaza de Toros. Podréis hacer un alto en el trayecto para visitar el Museo del Encierro en mitad del recorrido del encierro, en la calle Mercaderes. Antes del descanso, es un buen momento para realizar compras en el centro de la ciudad, donde encontraréis todo tipo de comercios, tanto tradicionales como modernos comercios tradicionales y comercios modernos, en los que donde el énfasis se pone en la calidad del servicio y del producto.
Se acerca la hora de reponer fuerzas y qué mejor momento para degustar los productos autóctonos de la tierra, sus ricas verduras, la caza, la trucha a la Navarra o el chuletón de buey. La zona centro está repleta de bares y restaurantes donde saborear tales manjares.
Por la tarde seguimos recorriendo otra ruta milenaria, el Camino de Santiago. A su paso por Pamplona, la primera ciudad del Camino, nos permite adentrarnos en la historia de la ciudad. Entramos por el puente medieval de La Magdalena y nos sumergimos en plena muralla renacentista que nos muestra la naturaleza bélica de una ciudad cerca cercana a la frontera con Francia. Dentro del recorrido, nos encontramos con palacios, iglesias, fuentes, comercios tradicionales, peregrinos, albergues, es decir, huellas que configuran la ciudad tal como es hoy en día. En este caso visitar la Catedral de Pamplona y su museo Diocesano, es la mejor manera de profundizar en la historia de Pamplona.
Empieza a anochecer y la jornada ha sido larga. Una forma de cenar muy tradicional entre los pamploneses es ir de pinchos. La Plaza del Castillo, Estafeta, San Nicolás y San Gregorio, así como el Ensanche, son los lugares donde descubriréis esta alta cocina en miniatura en los bares, algunos de ellos centenarios.