09/10/2026
𝐆𝐑𝐀𝐂𝐈𝐀𝐒 ❤️
Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento por todas y cada una de las muestras de cariño que hemos recibido tras el fallecimiento de nuestra madre, Luisa Hoyal.
A lo largo de estos años, sois muchos los que habéis pasado por La Posada y la habéis conocido. ¡Cuántos ratos compartisteis en el bar de la Posada, en su rincón al lado de la chimenea, charlando con ella! Sabía tantas cosas de antes y tenía tan buena memoria que la llamábamos, de broma, la Wikirural.
Muchos llegasteis como clientes y ahora ya os sentimos como amigos. ¡Cuántas veces nos preguntasteis por la señora Luisa! Por eso lo publicamos también aquí, para quienes aún no lo sabíais.
Sabemos que nuestra madre, como lo fue nuestro padre, ha sido muy querida. Aun así, resulta abrumador recbir en unos pocos días tantas muestras de afecto, tanto en persona, durante el velatorio y el entierro, como a través de infinidad de mensajes, llamadas y visitas.
Ese acompañamiento, hecho de sonrisas y lágrimas, abrazos, pésames, reconocimientos, anécdotas… es un verdadero bálsamo que hace un poco más llevadera su pérdida.
Nuestros padres abrieron las puertas del Bar Peña Prieta en 1974. Allí estuvieron hasta que, en 2005, tal día como ayer, inauguramos La Posada de Cucayo. Echando cuentas, nuestra madre pasó más de la mitad de su vida recibiendo gente. Con los años, casi sin darnos cuenta, fuimos aprendiendo de ellos el arte de la hospitalidad.
Como anécdota, en las conversaciones o entrevistas que le hicieron, ante la típica pregunta de cómo había sido su vida de joven, siempre contestaba que, cuando se casó con mi padre, lo hicieron «con el cielo y la tierra como testigos». Quería decir que no tenían nada, que todo estaba por hacer.
Quienes hemos seguido sus pasos como anfitriones convertimos aquella frase en un eslogan, con un sentido bien distinto. En parte, es un tributo al camino recorrido de una generación a otra.
𝐋𝐚 𝐏𝐨𝐬𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐮𝐜𝐚𝐲𝐨. 𝐔𝐧 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐲 𝐥𝐚 𝐭𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚…
Gracias de corazón
Marisa, Alberto, Tina y Ana junto con nuestras hermanas, Lurdes y Belén