17/06/2026
Muchas veces hablamos de Cuenca y pensamos en la ciudad.
Pero a pocos kilómetros cambian las calles por los pinares, las plazas por embalses y los monumentos por algunos de los paisajes más conocidos de la provincia.
La Laguna de Uña, el Ventano del Diablo, el Embalse de la Toba o el nacimiento del Río Cuervo forman parte de esos sitios a los que siempre apetece volver.
No porque haya algo nuevo cada vez, sino porque siempre se disfrutan de una forma distinta.
Y ahora que los días invitan a pasar más tiempo fuera, es un buen recordatorio de que Cuenca va mucho más allá de su casco histórico.