18/06/2026
Aunque hoy es uno de los nombres más populares y queridos entre los devotos, este título no fue el primero que recibió la imagen. Originalmente, la Virgen era conocida como Santa María de las Rocinas, en referencia al paraje donde se encuentra su santuario, junto a las marismas de Doñana.
Fue en el siglo XVII cuando comenzó a extenderse la advocación de Virgen del Rocío, coincidiendo con una época marcada por periodos de sequía e inundaciones. Con el tiempo, esta denominación acabó imponiéndose hasta convertirse en el nombre con el que hoy se la conoce en todo el mundo. 🏞️✨
El apelativo de "La Blanca Paloma" apareció posteriormente, entre los siglos XIX y XX, y se popularizó gracias a la tradición oral, la literatura rociera y las sevillanas. Su origen está ligado al profundo simbolismo de la paloma en la tradición cristiana, donde representa la pureza, la paz y la presencia del Espíritu Santo, especialmente significativa al celebrarse la Romería durante la festividad de Pentecostés.
Lejos de sustituir a la advocación original, este nombre se sumó al de Virgen del Rocío y terminó convirtiéndose en una de las expresiones más reconocibles del sentir rociero.
Hoy, cuando miles de peregrinos llegan a la aldea de El Rocío, lo hacen para encontrarse con la misma imagen que, desde hace siglos, recibe el cariño de todos bajo un nombre que ya forma parte de la identidad de Andalucía: La Blanca Paloma. 🤍