01/09/2020
La Cábila
Hubo tiempos en los que Gijón estaba rodeada
de núcleos de chabolas construidas con
latas y cartón, y El Llano no fue una excepción:
la Cábila era uno de estos poblados.
Pachín de Melás, en un artículo publicado
en el diario La Prensa el 17 de diciembre de
1933, nos informa de que el nombre de Cábila,
como imitación de los laberínticos barrios
de Marruecos, se lo había puesto «el cabo de
la Guardia Civil del puesto de El Llano». El
artículo, titulado Agua y frío en La Cábila,
muestra el aspecto desolador de aquel lugar y
termina con estas palabras:
Una visión me atenaza. La de un niño como de tres
años, rechoncho, sonrosado, que a la puerta de una de aquellas casuchas de madera pobres de La Cábila se divertía con un perro pelambroso, medio desnudo al aire libre, refocilándose entre la humedad del terreno. Le saludo quitándome respetuosamente el sombrero. ¡Quién sabe si entre tanta pobreza hice el primer saludo a un futuro Musolini o a un Stalin! ¡El mundo, la vida, es un
misterio tan grande…!
La visión de estas «ciudades de chabolas»
está felizmente olvidada, ya que en Gijón el
chabolismo quedó erradicado gracias a la labor
pionera de la asociación Gijón, una Ciudad
para Todos, y, ya a partir de los años ochenta
del siglo xx, de la Fundación Municipal de
Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gijón.
Como fecha simbólica para la desaparición del
chabolismo en la ciudad, puede elegirse el día
30 de octubre de 1979, momento en el que la
primera corporación democrática aprobó el
Plan de Erradicación del Chabolismo.
Historias del Llano.
Luis Miguel Piñera Entrialgo
Francisco Javier Granda Álvarez