11/08/2026
Llegas buscando desconectar, sin saber muy bien de qué. Del ruido, quizás. De la lista de tareas que nunca termina, de la pantalla que siempre pide algo más.
Poco a poco, sin darte cuenta, las notificaciones se convierten en el canto de los pájaros y la luz de la pantalla, en la luz del sol.
Ahí es cuando entiendes qué estas justo donde querías estar, en un lugar donde volver a notar los pequeños estímulos de la naturaleza.