Su ubicación privilegiada, te hace desconectar del estrés cotidiano desde el primer momento. Las magníficas vistas de la casa ofrecen paisajes hermosos en todas las épocas del año hacia la sierra, y hacia Jaén, mostrando una panorámica única. Además, el entorno de la casa contribuye a sentirse parte de la naturaleza, ya que los cultivos de olivar existentes son naturales, sin productos químicos ni
fitosanitarios. Los espacios exteriores acompañan a la naturaleza, destacando la amplia terraza, donde incluso pueden contemplarse las estrellas en las noches de verano por su ausencia de contaminación lumínica y su altitud (700 m). También cuenta con un espacio soleado y con sombra para la barbacoa y piscina. Ideal para eventos familiares y grupos. Medios Panes es una casa totalmente restaurada que conserva la esencia de épocas anteriores. Este aspecto se refleja sobre todo en sus gruesos muros, que protegen del frío y de la calor de Jaén, favoreciendo una óptima temperatura para una estancia agradable. Su distribución es muy cómoda. La casa está dividida en dos plantas, cada una con todas sus comodidades y electrodomésticos. La decoración, de traza sencilla y con elementos rurales, busca ser acogedora y práctica. Otra de las ventajas que Medios Panes presenta es su acceso. Por un lado, se encuentra a escasos kilómetros de Jaén en el paraje de Puerto Alto, lo que permite que quienes necesiten descansar no precisen de grandes desplazamientos. Por otro, la llegada a la casa se realiza por carretera, existiendo además varias opciones igualmente sencillas. La historia de Medios Panes está asociada a la beneficencia desde épocas remotas. Se ofrecía medio pan como limosna a quienes acudían a la casa, siendo iniciada esta costumbre por unos frailes que residían en una casería cercana y que utilizaban Medios Panes para dicha labor. Posteriormente se mantuvo la tradición por la familia desde su adquisición en el año 1892. Era habitual acoger a mucha gente necesitada, sobre todo en los años posteriores a la Guerra Civil. Se les daba el medio pan, lo cual hizo que popularmente este cortijo se conociera como Medios Panes. Cuando no quedaba pan, los antepasados regalaban nueces, granás, o cualquier otro alimento, y nadie se iba con las manos vacías. Nosotros seguimos ofreciendo un pan en recuerdo de la historia asociada a la casa a sus huéspedes y ponemos a su disposición esta casa para que disfruten en ella tanto como nosotros preparándola.