29/08/2021
Ahora si me toca a mi despedirme de tantos y de tan buena gente que han echo que estos 10 años a cargo del Cafetería Restaurante Pedro- Hostal se mantuvieran a flote. No me despedido de nadie, porque la pena me puede más que otra cosa. No es una despedida, solo hay que darle tiempo al tiempo para que yo pueda resucitar un poco de mis cenizas, y volver con las alas bien desplegaditas para volver a mis fogones. No tendré bastante vida para agradecer a todas esas personas que desde que empezó la pandemia no han dejado de venir ni un día, gracias chicas de esos desayunos, gracias señor José por esas torradas, gracias Viky por la alegría de todas las mañanas al soltar el periódico, gracias a mis vecinos por aguantarnos en estas noches de verano. Hay tanto que agradecer, pero el último agradecimiento va para lo más grande de mi vida, mi familia. Mamá, papá no sé qué deciros, sin vosotros esto no hubiese podido ser. Hermanos gracias por todo. Amore seguiremos siendo un equipo pero desde casa. Ahora tenemos otra batalla, la de criar a nuestros niños. Ahora ya si. Gracia gracias y gracia por haberme dejado ser parte de vuestra vida en estos 10 años. 😘😘😘😘