30/09/2026
Hoy os mostramos el trabajo realizado para la instalación de 70 fan-coils completamente integrados en falso techo registrable en placas de 600x600 mm.
Principal particularidad: ausencia de marco embellecedor, por lo que cualquier desviación en la posición de montaje quedaría visible una vez finalizada la obra. La complejidad de la actuación residía en que, en el momento de la instalación, todavía no estuvieran ejecutados los tabiques interiores ni se hubieran replanteado o montado los falsos techos. Ante esta situación, se plantearon dos alternativas:
* Posponer la instalación hasta las fases finales de la obra, cuando las referencias constructivas permitieran definir la posición exacta de cada equipo.
* Adelantar el montaje aprovechando que los espacios se encontraban completamente diáfanos, lo que facilitaba significativamente los trabajos y mejoraba los rendimientos de ejecución.
Optamos por lo segundo. Para minimizar el riesgo asociado a una instalación tan temprana, se llevó a cabo un replanteo exhaustivo de zonas y de la modulación de falsos techos a partir de planos de arquitectura. En obra, se marcaron las futuras divisiones interiores, las fajas perimetrales y la geometría de las placas de techo, estableciendo referencias precisas para la ubicación de cada fan-coil.
Al combinar tiralíneas y nivel láser se consiguió alinear todos los equipos, trasladando posteriormente su posición exacta mediante plantillas de montaje. Este trabajo previo permitió ejecutar la instalación con un elevado grado de precisión, incluso en ausencia de los elementos constructivos definitivos.
Al ser una decisión con cierto nivel de incertidumbre, se incorporaron diversas medidas de contingencia: carriles de soporte que permitían realizar pequeños ajustes posteriores sin necesidad de desmontarlos completamente.
Asimismo, con el objetivo de mantener el ritmo de ejecución de la obra, se continuó con el montaje de la red hidráulica. No obstante, las conexiones finales de los equipos se realizaron mediante tubería flexible de PEX, lo que permitía absorber posibles correcciones de posición sin necesidad de modificar la red principal ejecutada en PPR.
Meses después, durante el montaje de falsos techos, fue posible comprobar el resultado del replanteo inicial. De los 70 fan-coils, únicamente fue necesario corregir la posición de dos equipos. Gracias a las medidas preventivas adoptadas desde el inicio, estas actuaciones pudieron ejecutarse de forma rápida y sencilla, sin desmontar completamente los equipos ni intervenir sobre la instalación hidráulica principal.
Esta experiencia puso de manifiesto la importancia de la planificación, el replanteo y la gestión del riesgo en la ejecución de instalaciones. En determinadas circunstancias, asumir riesgos calculados permite mejorar la productividad y anticipar plazos de obra, siempre que la decisión vaya acompañada de medidas que reduzcan la probabilidad de desviaciones y faciliten su corrección en caso de producirse.