09/02/2023
"El dato más curioso es, sin lugar a dudas, la enorme cantidad de cangrejos pardos (buey de mar) que había. Bueyes, además, de gran tamaño (de 16 centímetros media y unos 200 gramos de carne). Pero lo interesantes es que el análisis de los restos mostraba que las fracturas no eran 'accidentales', ni estaban producidas por otros depredadores (como aves o roedores): eran fracturas intencionales para llegar a la carne. Y no solo eso, es que por las quemaduras de los caparazones... los asaban".
Uno dice 'neandertal' y lo primero que le viene a la mente es las palabras de Mariana Nabais: "primitivos habitantes de las cavernas que apenas podían ganarse...