22/03/2026
Bitácora de almas en ruta:
Ayer, la sobremesa en la Casina tuvo un sabor único. Hablábamos de lo que cada uno viene a buscar al Camino.
Bettina, con esa sabiduría que dan los años, nos confesó que la primera vez que hizo el camino, llegó buscando una respuesta rotunda: ¿debía terminar su matrimonio o no? Se fue del Camino enfadada, con más dudas que certezas. Pero cuando volvió a casa y todo se detuvo, lo entendió. En ese silencio, sintió con claridad absoluta que quería seguir trabajando en su relación. Quería quedarse.
¿Será que el camino simplemente nos prepara para escuchar en el momento en que sea necesario?
Alex, un chico alemán, lo resumió genial: “Gritamos preguntas al aire esperando una respuesta ruidosa, pero la verdad no grita. Aparece en el silencio, cuando por fin soltamos la necesidad de saber y simplemente escuchamos lo que ya está dentro”.
Hoy nuestro jardín ha amanecido lleno de flores. Ellas no hacen ruido para crecer, ni se preguntan cuándo deben abrirse. Simplemente confían en el proceso…
¿Alguna vez has encontrado respuestas en el silencio?