11/08/2026
La sensación de bienestar que sienten las personas que acuden a una clase de yoga es real. Siempre se escucha al acabar: “¡qué maravilla!”, “¡qué paz!”, “¡qué gozada!”. Una sensación que no solo es porque has movido el cuerpo, sino también porque la mente ha bajado la velocidad y el sistema nervioso está regulado.
37 lindos seres se juntaron anoche en Langa para mover la energía y sentir la calma del momento.Por supuesto, no podía faltar un picoteo bien contundente. Con nosotras no solo comes comida casera, de calidad, que tanto escasea encontrar, es que además nunca te vas con sensación de que ha faltado algo.
Gracias al Ayuntamiento de Langa, que siempre confía en nosotras en su semana cultural, y a todos los participantes que hicieron que la noche fuera mágica.
Gracias siempre