02/07/2026
Obtener una Etiqueta Inteligente no es el final del camino. Es el comienzo de una forma diferente de gestionar.
Hay reconocimientos que generan satisfacción. Y otros que, además, reafirman que el camino elegido es el correcto.
En el Hotel Bellavista Sevilla hemos tenido el honor de obtener la Etiqueta Inteligente dentro del Plan de Adaptación al Cambio Climático en la Actividad Turística de Sevilla, impulsado por el Ayuntamiento de Sevilla.
Más que un distintivo, este reconocimiento avala una forma de gestionar que llevamos años desarrollando: integrar la calidad, la sostenibilidad y el respeto por el entorno en cada decisión que tomamos.
Las certificaciones no son el punto de partida; son el resultado de un trabajo constante. En nuestro caso, se suman a un recorrido marcado por la implantación de sistemas de gestión ambiental, la Q de Calidad Turística, la S de Sostenibilidad, el distintivo SICTED y las inversiones destinadas a mejorar la eficiencia energética de nuestras instalaciones.
El cambio climático ya forma parte de la realidad del sector turístico. Adaptarse significa anticiparse, medir, mejorar y construir organizaciones más resilientes. Precisamente eso es lo que aportan las Etiquetas Inteligentes: una herramienta para evaluar la capacidad de adaptación de las empresas y seguir avanzando con una hoja de ruta basada en la mejora continua.
Quiero felicitar al Ayuntamiento de Sevilla por impulsar un proyecto que demuestra que la colaboración entre la administración y las empresas es clave para construir un destino más competitivo, sostenible y preparado para los retos del futuro.
Recibir esta Etiqueta Inteligente supone, sobre todo, asumir un compromiso: seguir innovando, mejorando y tomando decisiones pensando en el largo plazo.
Mi agradecimiento al Ayuntamiento de Sevilla, al equipo de AUREN y OCA, y muy especialmente al extraordinario equipo humano del Hotel Bellavista Sevilla. Sin su implicación, profesionalidad y compromiso diario, este reconocimiento no habría sido posible.
Porque la sostenibilidad no es un destino. Es la forma en la que decidimos recorrer el camino.