27/09/2025
Su primer nombre fue ‘Mesón 7 Mancas’. Pero por coincidencias lo cambiaron pronto por ‘Las Tercias’, con el que han navegado por la gastronomía tradicional castellana los últimos años. Concretamente ya 33, desde que en 1992, Guillermo y Mari Carmen se lanzasen al mundo de la restauración en una época en la que donde se encuentran, en pleno centro de Simancas (declarado conjunto histórico artístico en 1980), había mucho arte y cultura.
«Mis padres vivían encima y vieron en este local una oportunidad. Ya por entonces había algún mesón por aquí y ellos se tiraron al barro», apunta Guillermo Arroyo, uno de los tres hijos de Guillermo y Mari Carmen, y que finalmente se quedó con el negocio. Su padre era de Puente Duero y por entonces trabajaba en la Fasa; y su madre era hija de la panadería de Simancas, Milagros. A pesar de no conocer el negocio, abrieron el restaurante, que comenzó como mesón de tapas, «con pocas mesas».
Para el nuevo nombre eligieron uno sencillo por estar en la calle Tercias de Simancas. Aquel mesón que comenzó con tapas fue creciendo: «Mis padres fueron invirtiendo lo que ganaban en ampliar el local». Hasta convertirse en un restaurante prácticamente desde 2010, con una zona de comedor donde en su día había un patio exterior. Los hijos de los dueños, Mari Carmen, Verónica y Guillermo, fueron los primeros en arrimar el hombro en el negocio familiar. Y con la jubilación de sus progenitores, primero Guillermo y en la pandemia del covid, Mari Carmen, fue el pequeño de los tres el que dio el paso definitivo: «Mi madre siempre ha cocinado y siempre ha buscado un perfil para los fogones. Cuando ella se jubiló les comenté que me encargaba yo. ‘Te he visto, creo que tenemos cocinero’, le dije. Me gané su confianza y desde entonces estoy al frente, con un equipo de 3-4 personas, más otras cuatro entre la sala y la barra».
Guillermo responde rápido cuando se le pregunta cómo catalogaría a ‘Las Tercias’: «Un negocio genuino de Simancas, autóctonos de aquí. Con historia. Somos de comida castellana y casera, y dentro de un buen precio».