30/08/2026
Señor, en esta hora me acerco a ti confiando en las verdades del Salmo 91. Tu Palabra dice que el que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente, y hoy quiero hacer de tu presencia mi refugio.
Tú eres mi esperanza, mi lugar seguro y mi Dios en quien confío.
Señor, líbrame del peligro que puedo ver y también de aquello que no alcanzo a reconocer. El Salmo 91 dice que tú libras del lazo del cazador y de la peste destructora. Por eso pongo delante de ti mi vida, mi familia, mi casa y cada lugar al que tengamos que ir.
Cúbrenos bajo tus alas.
Que nuestra confianza no esté en amuletos, supersticiones ni fórmulas humanas. Nuestra seguridad está en ti.
No permitas que el miedo gobierne nuestra mente durante la noche ni que vivamos angustiados por lo que pueda suceder durante el día. Tu Palabra habla del terror nocturno y de la saeta que vuela de día, y aun en medio del peligro nos enseña a permanecer refugiados en ti.
Señor, danos sabiduría también para actuar con prudencia. Protegernos en ti no significa exponernos irresponsablemente al peligro, sino caminar bajo tu dirección y confiar en tu cuidado.
Guarda nuestra entrada y nuestra salida.
Protege a nuestros hijos.
Guarda nuestro hogar.
Líbranos de personas violentas, accidentes, decisiones equivocadas y situaciones que puedan causarnos daño.
Y si tenemos que atravesar momentos difíciles, no permitas que nuestra fe se derrumbe.
Al final del Salmo 91 tú dices: “Con él estaré yo en la angustia”.
Qué promesa tan poderosa.
No nos prometes que jamás enfrentaremos angustia, pero sí nos aseguras tu presencia dentro de ella.
Por eso hoy descanso en ti.
Cuando llegue el temor, recordaré que tú eres mi refugio.
Cuando no pueda controlar una situación, recordaré que mi vida continúa en tus manos.
Señor, permanece con nosotros, líbranos, fortalécenos y ayúdanos a vivir cada día cerca de tu presencia.
En el nombre de Jesús. Amén.
Lo declaro en el nombre del padre del hijo del Espíritu Santo amén 🙏🏻