11/05/2026
Hoy, con profunda tristeza, no solo nos despedimos de un compañero de trabajo, sino también de un miembro de nuestra familia, alguien querido y apreciado por muchos. Su ausencia dejará un eco inmenso en nuestros corazones.
Con el corazón en la mano, despedimos a una persona que durante años nos acompañó y formó parte fundamental de nuestras vidas. Sabemos que mientras vivan en nuestra memoria todos esos recuerdos y experiencias compartidas, él seguirá viviendo entre nosotros.
No es un adiós, Marito… es un hasta pronto.
Nos dejas un dolor muy grande y un vacío difícil de llenar. Deseamos profundamente que nuestro Padre Celestial te reciba con los brazos abiertos y que, desde donde estés, continúes acompañándonos como siempre lo hiciste, porque las palabras jamás serán suficientes para despedirte.
Hasta pronto, Marito Hotel… 🤍