27/10/2024
LA CIHUACOATL DEL TEPEPOLCO.
Una de las leyendas más antiguas y populares de México es sin lugar a dudas el de "La llorona" o Cihuacoatl como la llamó Sahagún. Sus orígenes se remontan hasta la época prehispánica, en donde los antiguos mexicanos la describían como una mujer vestida de blanco que vagaba por las noches llorando amargamente y dando gritos lastimeros diciendo: "Ay mis queridos hijos, estamos a punto de partir". En otras ocasiones decía: "Hijitos míos, ¿a dónde los llevaré? ".
Se creía que éste ser era la combinación de tres diosas aztecas. Una de ellas era Cihuacoatl (mujer serpiente), otra era Teoyaominqui (vigilante de las almas muertas) y Quilatzli (madre de gemelos).
Su aparición se consideraba un mal presagio y debía evitarsele como a la misma muerte.
Fue uno de los augurios funestos que se le presentaron al emperador mexica Moctezuma Xocoyotzin durante su reinado, antes de la llegada de los españoles y que parecieron anunciar el inminente eclipse de su civilización.
Hoy en día aún hay personas que aseguran haberla visto o escuchado en algunos lugares. Uno de éstos sitios es el Tepepolco o Peñón del Marqués en Iztapalapa. Empleados o trabajadores de las fábricas o empresas cercanas que les han tocado cubrir el turno de la noche; vigilantes, veladores o transnochados, que han tenido la mala fortuna de pasar por el cerro a altas horas de la madrugada aseguran haberla visto o escuchado.
Cuentan que cuando se aparece, el ambiente se torna extraño y pesado, como con murmullos o quejidos que lleva el viento entremezclándose con los ladridos de los perros que se escuchan a lo lejos, como si parecieran presentir la extraña presencia. La describen igual que antaño, una mujer con vestido o túnica blanca y el cabello negro, largo y suelto, que va descendiendo por las laderas del cerro como si flotara o se deslizara, emitiendo sus gritos lastimeros y llorosos, hasta llegar y perderse por las calles aledañas.
Quienes cuentan haberla visto o escuchado, aseguran posteriormente haber enfermado o visto su vida en peligro. Sin duda algunos han vivido para contarlo, pero no deja de ser según la creencia, un aviso, un presagio, un augurio de que algo funesto o malo va a ocurrir. Ojalá nunca nos la lleguemos a encontrar. 😊
Créditos narración: Xavi Medina, para la página .
Créditos fotos: a quien corresponda, tomadas de la web.