24/01/2025
EL GRAN SEBOS PÉREZ
Mtro. Eduardo Ramírez Ruelas.
Miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística.
Capítulo Sur.
Atoyac ha tenido personajes muy destacados en diversos ámbitos de la cultura y el deporte. Tal es el caso de Víctor Pérez Diego nacido en Atoyac el 6 de noviembre de 1933 en la calle Prisciliano Sánchez, siendo sus padres Espiridión Pérez y Aurelia Diego. De pequeño siempre acompañó a su padre de oficio tocinero (carnicero o tablajero) en las labores diarias de su negocio. Cuando tenía la edad de 8 años su padre murió lo que lo obligó a trabajar desde niño.
Siendo un adolescente empezó a jugar futbol como arquero del legendario equipo Piratas con el que logró muchos triunfos en la región. En esa época los jugadores se trasladaban a los partidos en camiones de carga y al saltar de uno de ellos quedó atorado del anillo de metal que traía en el dedo anular, perdiéndolo.
Desde niño le gustó el futbol y se destacó por el puesto de portero que jugó desde muy niño. El equipo Piratas de Atoyac, pronto vio las cualidades de aquel espigado muchacho y lo invitó a participar en sus filas. Mucha gente de Atoyac recuerda aquellas tardes gloriosas de encuentros deportivos donde Víctor Pérez prácticamente volaba con una agilidad sorprendente para evitar el gol y colaborar con sus compañeros de equipo a conseguir el triunfo. En ese tiempo le pusieron el apodo “del Sebos”, recordando el oficio de carnicero al que se dedicaba.
En Atoyac jugó en los equipos Piratas y Jalisco. Su fama como arquero creció en los municipios de Atoyac, Techaluta, Amacueca y Sayula donde destacó por ser valiente e inteligente para proteger la portería y donde desarrolló un talento natural como cancerbero. La forma de “volar” hasta el ángulo y sus atajadas extremas le dieron fama en toda la región.
Posteriormente se trasladó a la ciudad de México y participó en grandes clubes de mayor jerarquía: El primer equipo que lo invitó a participar en la ciudad de México fue el Equipo del Politécnico y sus dotes de portero llamaron la atención de la Selección Mexicana donde fue convocado de inmediato. Posteriormente participó en los equipos de Primera División como: Monterrey, Necaxa, Irapuato, Pumas de UNAM, Morelia y de nuevo Irapuato.
Con el equipo Pumas jugó 62 partidos como titular
Una de las cosas que más recuerda el “sebos” con más cariño y orgullo como cancerbero, fue cuando jugó con Irapuato en su primera participación, ya que logró, junto con sus compañeros de equipo, salvar al club del descenso.
Dentro de los logros deportivos que más lo satisfacen está el haber jugado en la Selección Nacional de México y en el Equipo Pumas, al lado de grandes jugadores como: Enrique Borja, Mejía Barón, Bora Milutinovich, Sanabria, Velarde y Rulo Vázquez entre otros.
En la ciudad de México se casó el 22 de octubre de 1964 con la señora María Natividad Cázares Bravo con la que procreó tres hijos: Sandra Olivia Pérez Cázares, Víctor Pérez Cázares y Rubén “Pastor” Pérez Cázares. Los hijos de Don Víctor se dedican actualmente a distintas profesiones: Sandra Y Víctor se dedican a los negocios y Rubén, el más chico, es un cantante y compositor con reconocimiento nacional que ha tocado con grupos como: Camila, Panteón Rococó, La maldita vecindad, Café Tacuba y muchos más.
Don Víctor les recomienda a los jóvenes jugadores que apenas se inician que sigan su sueño sin claudicar, siempre con fuerza y carácter, ya que sólo así se puede llegar a ser la persona en quien se quieren llegar a convertir.
A la Unidad Deportiva localizada en la salida a Cuyacapán se le puso el nombre de este gran deportista. Hace poco, a los 91 años de edad, visitó nuestro pueblo acompañado de sus hijos Rubén y Olivia haciéndonos el honor de ser nuestro huésped.
Hospedaje económico en Atoyac Jalisco